El nuevo edificio del Helga de Alvear luce ya su singular fachada de 500 columnas

El nuevo edificio del centro de Artes Visuales de la Fundación Helga de Alvear muestra ya al viandante que pasea por Camino Llano y la Plaza Marrón su fachada definitiva. Ya se han levantado las cuatro alturas de las que constará el museo y se ha completado su singular cerramiento de hormigón, que será, sin duda, una de sus señas de identidad más características. 500 columnas blancas, similares a las del hotel Atrio, dan forma a la particular estructura de esta construcción. Han tenido que realizarse a medida con moldes de acero.

El edificio ha alcanzado una altura total de 30 metros desde Camino Llano. Con la construcción del último piso y la colocación de las últimas columnas, la obra afronta una nueva fase. Se trata del tramo final. Los trabajos, hasta ahora centrados en la fachada, se volcarán en el interior del edificio. Según los plazos manejados, está previsto que las obras concluyan a finales de 2018 después de tres años en marcha.

«Estamos en un punto de inflexión. Ya hemos superado la parte crítica, que era la de consolidación. Hemos tenido muchas dificultades por el desnivel y la calidad del terreno y por estar en un espacio ya consolidado de la ciudad. Pero ahora ya tenemos un edificio sobre el que se puede trabajar interiormente. Entramos en una fase totalmente diferente», explica sobre el terreno Miguel Madera Donoso, arquitecto y coordinador técnico para la Fundación Helga de Alvear de la obra de ampliación del centro de artes visuales.

«Ahora -prosigue el arquitecto- nos queda meternos dentro del edificio. Estamos quitando el sistema de puntales que han ido sosteniendo los distintos niveles de la cubierta hasta que el hormigón ha adquirido la resistencia necesaria. Por dentro estamos liberando ya los espacios», agrega Miguel Madera Donoso. La nueva etapa que afrontará a partir de ahora la obra se traducirá también en una reorganización de trabajadores. Durante las próximas semanas se incorporarán a la obra cuadrillas especializadas en acabados e instalaciones y los equipos dedicados a las cubiertas del edificio. En la actualidad, trabajan en la obra a diario entre 30 y 40 obreros.

La ampliación del centro Helga de Alvear fue adjudicada a la empresa Vías y Construcciones S.A. por un importe de 6,1 millones de euros (7,4 con impuestos). Los trabajos están costeados a partes iguales por la Junta de Extremadura y la propia coleccionista alemana.

El nuevo Helga de Alvear es mucho más que una ampliación. Su valor va más allá de la incorporación de metros cuadrados adicionales al edificio matriz, la Casa Grande, donde funciona la fundación desde el año 2010. Por un lado, la construcción del nuevo edificio ha cambiado la fisonomía de la calle Camino Llano y creará, además, un nuevo acceso que conectará la calle Pizarro con toda esta zona.

Una especie de corredor al aire libre vertebrará todo el conjunto que gestionará la fundación. En la fachada de la calle Pizarro se abrirá un zaguán que dará acceso a una plaza central ajardinada situada entre los dos edificios. Desde esta plaza el visitante podrá decidir si entra a ver la colección de arte que se exhibirá en el edificio de nueva planta o si, de lo contrario, prefiere salir hasta la Plaza Marrón o hasta la calle Camino Llano. Al centro de artes visuales se podrá acceder, por tanto, desde tres entradas: Pizarro, Camino Llano y Plaza Marrón. Desde Camino Llano la entrada se realizará por un pasaje de nueva creación, que ya está hecho y que salva el desnivel existente entre esta zona y la de Pizarro. Primero habrá que subir escaleras y después se sucederá una serie de rampas.

a maqueta del museo se presentó en público el pasado mes de junio, en el transcurso de unas jornadas de arquitectura organizadas por la Asociación Amigos de la Fundación Helga de Alvear. La cita contó con la presencia de la galerista y de Emilio Tuñón, el conocido arquitecto que firma la ampliación del centro de artes visuales y que también, junto al desaparecido Mansilla, realizó la rehabilitación del hotel Atrio. Por eso no es casual que una de las señas de identidad de ambos edificios sean los pilares blancos, muchos más visibles en el museo.

La apertura de este nuevo espacio permitirá, además, exhibir a Helga de Alvear gran parte de su colección, compuesta por 2.800 obras de arte. Hasta ahora, la Casa Grande viene acogiendo exposiciones temporales que se van sucediendo en el tiempo. La última, protagonizada por el artista Mitsuo Miura, se inauguró el pasado viernes.

Con la ampliación, habrá una redistribución de espacios. La Casa Grande estará más dedicada a oficinas, aunque mantendrá una planta para exposiciones temporales. Sus actuales salas albergarán, además, una biblioteca, aulas para talleres y zona administrativa.

El peso artístico estará en el nuevo edificio, donde los espacios, según avanza Miguel Madera Donoso, serán mucho más amplios y con techos muy altos. Habrá salas de hasta 700 metros cuadrados. Sus paredes se llenarán con las obras que Helga de Alvear ha ido reuniendo a lo largo de su vida, valoradas en 140 millones de euros.

El nuevo inmueble consta de cuatro alturas, a las que hay que añadir la planta baja. Tres de estos pisos estarán destinados de forma íntegra al uso expositivo. El edificio será coronado por una especie de 'castillete', en cuyos remates exteriores se centran ahora los trabajos. A diferencia del resto de pisos, este último lucirá los pilares blancos a modo de celosía. Es decir, no llevarán un cerramiento. Aquí se colocarán las instalaciones del centro de arte. También habrá obras en la zona ajardinada exterior.

El Centro de Artes Visuales Helga de Alvear constituye un escaparate internacional al arte contemporáneo desde el corazón de Cáceres. La colección de la galerista alemana, que inició en el año 1967, está considerada la colección privada más importante de arte contemporáneo internacional de España y una de las más relevantes de Europa.

Su aterrizaje en Cáceres se produjo en junio de 2010, con la inauguración de la Casa Grande como espacio expositivo. Se trata de una construcción modernista que fue cedida por la Universidad de Extremadura. La Junta asumió su rehabilitación y adaptación para su nuevo uso, cuyo coste ascendió a cinco millones de euros.

El acto inaugural contó con la presencia de la entonces ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, y de directores de museos nacionales como Manuel Borja-Villel, director del Reina Sofía. El sueño de la galerista alemana está a punto de completarse con la culminación de una obra que encara su recta final y que ya permite ver a los cacereños su rasgo más característico: su fachada de los 500 pilares. La cuenta atrás ha comenzado.

millones de euros cuesta la ampliación del Centro Helga de Alvear (7,4 millones con impuestos). Las obras están costeadas a partes iguales por la Junta de Extremadura y la galerista.

obras integran la colección de Helga de Alvear, que inició en el año 1967. Hoy por hoy está considerada la colección privada más importante de arte contemporáneo internacional de España. El nuevo edificio acogerá una exposición permanente con gran parte de estas obras.

Los comentarios están cerrados.